martes, 2 de febrero de 2010

Aquí no ha pasado el tiempo…


1 de Febrero 10
Javier Jaramillo Frikas
(Iglesia—PRD 10 años después)
Prohibido prohibir
(Carta de Raúl Iragorri a Luis Reynoso Cervantes –qepd--)
                    
Luis Reynoso IX Obispo de Cuernavaca

                Agudo, directo, Raúl Iragorri Montoya, el empresario y político nacido en Cuernavaca, envió una carta al obispo de Cuernavaca Luis Reynoso Cervantes el 22 de agosto del año dos mil. El contenido nos lo regala don Raúl y esta página simplemente pide a sus queridos lectores, si gustan claro, que conjuguemos destinatarios y coloquemos junto al hoy extinto Reynoso (en lugar de…) al actual arzobispo primado de México, Norberto Carrera Rivera e instalemos como fecha de la misiva este día: 29 de enero del 2010. Claro la firma es original ayer hace diez años y hoy, la de Raúl Iragorri Montoya. Tema actual: aborto, matrimonio entre personas del mismo sexo, pederastia, misoginia y lo que resulte.
        Acompáñenos, vale la pena:

                                                        Cuernavaca, Mor,. A 22 de agosto del 2000


Dr. Luis Reynoso Cervantes         MODERNO TORQUEMADA
Obispo de Cuernavaca         “Con la vara que mides, serás medido”

Le envío esta epístola en mi carácter de ciudadano militante del Partido de la Revolución Democrática al que me enorgullece pertenecer, profundamente molesto por las  arteras ofensas que cobarde y perversamente le lanza usted a una de las mujeres más valiosas con que cuenta esta sociedad mexicana: ROSARIO ROBLES, porque a través de ella ofende usted también a todo el sexo femenino de este país.
Es evidente el repudio (Misoginia) que manifiesta usted hacia la mujer, seguramente tendrá usted razones muy privadas para reaccionar de esta manera hacia el sexo femenino, pero esta circunstancia no le da el derecho abusando de su investidura sacerdotal, de desorientar a la grey católica, a la que supuestamente debe usted conducir por el camino de la verdad y de la justicia, para alcanzar los fines de orden religioso que usted representa, opino que usted no tiene autoridad moral para hablar precisamente de eso, no debe olvidar que usted pertenece a un grupo humano…que no divino…de hombres y mujeres que a lo largo de la historia universal ha dado claras muestras de ser inmorales, sádicos, perversamente ambiciosos y finalmente asesinos; invoco desde las famosas cruzadas medievales, que en nombre de Cristo avasallaban, asesinaban y se apoderaban de los bienes y de la honra de otros, y cuyo principal objetivo en estas llamadas guerras santas, era abrir nuevas rutas comerciales hacia el oriente europeo en el nombre de dios  y de paso imponer a como diera lugar la religión católica al costo que fuera, que generalmente iban acompañados de curas católicos.
Al llegar a la perversa época de la inquisición, se dio vida a uno de los momentos históricos más crueles, sádicos y oscurantistas de la historia del catolicismo mundial, en donde se enviaba a la hoguera a las personas, que es una de las muertes más terribles que se pueda infligir a un ser humano, solo por el hecho de no pensar y actuar de la manera de los frailes católicos. Eso explica en parte, Dr. Reynoso, la mentalidad cavernaria, sádica y medieval que usted posee, amén de la senilidad que comienza a producir sus efectos en su organismo psíquico.
La “santa inquisición” como también se le ha conocido, se ocupaba entre otras “santas” salvajadas de robarle a las personas señaladas por este criminal abyecto, sus propiedades acusándolos de herejes, de judaizantes o de brujería, de ahí la enorme riqueza acumulada a través de los siglos por esta cofradía religiosa, cuya principal divisa debería ser la humildad, no la arrogancia con que se comporta.
Le debo recordar, puesto que estoy seguro que usted no lo ignora, que después de la Revolución Mexicana fueron descubriéndose en este país, sobre todo en la parte central de la República, El Bajío, Jalisco, Guanajuato, San Miguel Allende, Morelos, etc.,  con motivo de la remodelación de conventos y monasterios, trasparedados en los muros de estas construcciones, que eran muy anchos, cientos de esqueletos de niños recién nacidos como producto de las relaciones entre los monjes y las monjas, ¡Oh ironía..! católicos.
    Ni hablar de la enorme cantidad de mujeres violadas por los curas de las miles de parroquias que hay en este país, como está registrado en los anales de la historia y hemerotecas de nuestra nación. ¿Cómo se atreven ustedes, los dirigentes católicos, a hablar de la moral?
      Ahora resulta que un señalado miembro de este conjunto religioso vocifera y se escandaliza por las medidas que tienden a preservar no solamente la salud física y mental de la mujer, sino también como obligación del Estado a darles el lugar que justamente se merecen, obviamente por quien no sienten fobia hacia ellas.
            En este afán que usted manifiesta Dr. Reynoso de protagonismo a ultranza, se atreve por sus razones muy íntimas a insultar a un personaje que está muy por encima de usted en todos sentidos llamándola asesina, cobarde, me permito decirle que según mi criterio el cobarde es usted, cuando se escuda en las faldas que usa como símbolo de impunidad cuando se dirige a la grey católica, qué paradoja, las faldas en nuestro país en estos tiempos son justamente,  uno de los símbolos de la femineidad, es con este conjunto humano con quien usted debería entender que tiene una gran responsabilidad. Usted habla más de lo debido, tiene actitudes histriónicas que lo exhiben más como un merolico que como un pastor de almas, usted ha perdido imagen y credibilidad justamente por ese afán de aparecer en los medios de comunicación. Si esta es su vocación, creo que su lugar debería estar en los foros de televisión haciendo telenovelas, y no en los púlpitos religiosos que deberían merecer todo nuestro respeto.
Le aclaro que de ninguna manera estoy en contra en contra de la religión católica, mi manifestación es contra usted y contra los curas que como usted desvirtúan el sagrado ministerio que representan; y solamente por eso, como un solo ejemplo le recordaré al papa Alejandro VI, padre de Lucrecia y César Borgia, quienes eran famosos en la Europa del Siglo XVI, por las orgías que escenificaban. Usted pertenece a este grupo de hipócritas, por lo tanto no tiene calidad moral para criticar a una mujer tan distinguida y tan valiente como es Rosario Robles.
            Por último le repito que tiene usted mentalidad medieval y cavernaria, porque en sus actitudes subyace, el vehemente deseo de considerar a la mujer como si fuera un objeto decorativo o parte del mobiliario de una casa, sin capacidad alguna a determinar como es su inalienable derecho, las conductas de tal intimidad, como es el interrumpir el desarrollo de su maternidad en los casos que solo ella y nada más que ella deben ser llevados a cabo.

                                                                       Raúl Iragorri Montoya


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