domingo, 8 de noviembre de 2009

Comparecencia


8 de noviembre 09
Javier Jaramillo Frikas
Columna
Prohibido Prohibir


                                               La Citación

         No es la primera ocasión que un juez cite a comparecer a un gobernador, tampoco será la última que no suceda nada. Es un procedimiento legal al que tiene derecho el acusado, en este caso Luis Ángel Cabeza de Vaca. Lo llamativo del asunto es que a partir de esto, cualquier persona, funcionario o no, puede ser citado a que acuda al juzgado federal para que lo cuestionen sobre el caso. Quedó claro que el doctor Marco Antonio Adame Castillo tan desconocedor del asunto estaba que cuando el operativo a unos metros de casa de Gobierno fue el último en enterarse. Sepa usted si fue desconfianza de los policías federales o que, de plano, Adame ha estado al margen de las actividades del enigmático como independiente Luis Ángel Cabeza de Vaca, su secretario de Seguridad Pública hasta hace unos meses.
         Sí, el efecto fue terrible cuando devino la detención de Luis Ángel y de Francisco Sánchez González, el jefe policiaco de Cuernavaca. No tenemos idea hasta dónde influyó en lo electoral pero el gobierno quedó bajo sospecha. Aparentemente en el limbo, la noticia que el juez federal de Nayarit cita al gobernador Adame regresa a la dura condición que el terma existe y que los detenidos podrían lo mismo estar en prisión por tener responsabilidad o ser “chivos expiatorios”. Es un tena lo insuficientemente ventilado para crearse una opinión que, mejor esperemos el siguiente episodio.

                                               Ni muy muy ni tan tan…

         En Cuautla sucedió el primer cese a seis días de la posesión del alcalde Felipe Güemes: fue el secretario de Seguridad Pública
Arturo Manuel Sotelo Quiroz, que llegando dejó sin dormitorios a los policías, les apretó el cinturón y estos reaccionaron. Aquí la cosa es revisar con cuidado si el presidente Güemes –hijo de aquel presidente del Tribunal de Justicia con Antonio Riva Palacio—lo reviste una decisión ejecutiva con un miembro cercano de su equipo o es débil ante la presión de la corporación. Abogado de profesión, notario por herencia, Luis Felipe vive su primera prueba como gobernante. Ha entendido, seguro, que no es lo mismo dar fe pública que tomar decisiones que le implican a decenas de miles. Mientras, se ha “aventado el tiro” y nos parece que faltó un mediador entre el duro jefe policiaco y una tropa urgida de mejores atenciones. ¿No lo tiene Luis Felipe? Que lo busque, que sea eficaz y que le quiten embrollos al nervioso alcalde (o así lo vimos por televisión cuando tomó posesión).

                                               ¿Por qué no?

         No es la primera ocasión que trabajan juntos el abogado Rogelio Sánchez Gatica y el policía—policía Isidro Landa Mendoza. Rogelio es el secretario de Seguridad Pública y Atención Ciudadana en Cuernavaca e Isidro –el hijo de don Domitilo Landa, policía de la vieja guardia, de los buenos— es el subsecretario. Se entiende que no pueden estar militares en estas posiciones por el mal desempeño del general retirado Manuel Farfán Carriola. Conocen lo que van a tratar, saben de lo resbaladizo del cargo, pero tienen a favor que son gente local, hecha aquí. Rogelio ha sido subprocurador y procurador –ahí, Isidro Landa fue el coordinador general de la Policía Judicial, hicieron bien la tarea—y Landa fue policía judicial siendo un chamaco para irse a la Policia Judicial federal donde fue durante muchos años comandante regional. Saben lo que encontrarán y ojalá les vaya bien porque son áreas sensibles donde no solo impera “La Ley del Garrote”. Sánchez Gatica es un conocedor del Derecho y Landa sabe como fajarse con la tropa, como dar buen trato y, encima de ello, ambos conocen a la vieja sociedad cuernavacense. Una ganancia, de entrada.

                                               Murió Carlos Lico…

         NO hace mucho lo dijimos: el único que se acercaba a Carlos Lico con su clásica canción “No” era nuestro queridísimo amigo Jorge Núñez Suásteguii “El Ney”. Puers bien, el yucateco de gran voz murió hoy domingo y aunque tuvieron un trato breve –Ney fue durante años delegado de la ANDA en Morelos y Lico actuó algunas ocasiones aquí—“por allá” van a entonar esa melodía inspiración del maestrazo Armando Manzanero. Carlos Lico fue autor de la canción “La Boa” cuando era cantante y parte del grupo también meridano “Los Pao Pao” y en La Habana fueron la sensación antes de la Revolución. En los sesenta se convirtió en el que catapultó a Manzanero a los primeros planos con “Adoro”, “No”, a pesar que el chaparrito inconmesurable ya había colocado algunos éxitos en la radio con “Eddy Eddy” y “Dile Adiós” con Angélica María. Descanse en paz Carlos Lico, una extraordinaria voz.
         Y del inolvidable “Ney” –que el martes cumple un mes que nos ganó—queda el compromiso del presidente municipal Manuel Martínez Garrigós de colocar su nombre al parquecito que él junto con su papá, Joaquín “El Guachi” Núñez cuidaron años y años en la colonia Satélite. Ahí veremos al Ney con su guitarra en un busto bien hecho. Apenas merecido.

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