jueves, 20 de mayo de 2010

Su Alteza Rosas Pérez

El Rey del TSJ Ricardo Rosas Pérez

Esta semana inició con la reelección de Ricardo Rosas Pérez como Magistrado Presidente del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Morelos. Esta sería su tercera reelección en el cargo y por lo tanto su cuarto periodo al frente del Poder Judicial en Morelos. Entre gritos e inconformidad de varios magistrados Rosas se autoeligió argumentando "Mi voto es por la continuidad". Sin embargo, que continúe es lo que nos preocupa realmente y no sabe si lo que dijo fue para tranquilizarnos o fue una muestra de cinismo absoluto.

México al ser un "democracia" está dividida en tres poderes; el Ejecutivo (representado por presidentes y gobernantes), el Legislativo (conformado por diputados y senadores) y el Judicial, que está conformado por magistrados y es el encargado de administra justicia en la sociedad. Los dos primeros son elegidos por el voto popular y existen organismos regulatorios (IFE, IEE, etc.) para "garantizar" la transparencia en las elecciones. Sin embargo, en el Poder Judicial las cosas son muy distintas.

En el TSJ las elecciones son internas y no hay participación ciudadana, lo cual ayuda a poder formar grupos de poder que busquen permanecer por tiempo indefinido en una posición de privilegio. De esta manera, Rosas Pérez tiene un grupo bien establecido que no piensa dejar el poder y el pasado lunes fue el mismo quien dio el "voto de calidad" para reelegirse en el cargo y continuar dos años más al frente. 

En los últimos años hemos visto que la ciudadanía se ha manifestado de manera más enérgica ante los resultados electorales de diversos tipos. Sin embargo, al ser el del Poder Judicial un proceso cerrado, parece ser que a la gente le importa poco, aún cuando este poder se encarga de la justicia que hace tanta falta en este Estado.

Ésta no es la primera vez que Rosas Pérez se encuentra en medio de una polémica de este tipo, ya que desde su pasada reelección se le ha criticado fuertemente. Incluso la última vez fue muy sonado el caso de que al hacer un sorteo sacó el papelito con el nombre del elegido, pero curiosamente antes de meter la mano a la urna tenía el puño cerrado y el ganador fue el de su conveniencia. A pesar de ello su "alteza" ha logrado evadir los ataques de la prensa y volverse un verdadero estratega para logra su principal fin; continuar en el poder.

Lo preocupante de todo esto es en manos de quien se encuentra el Poder Judicial, que es tan importante. Un personaje de tan pocos escrúpulos y dudosa reputación como Rosas Pérez es quien sostiene la balanza en Morelos. Sin embargo, es aún más preocupante la poca importancia que le damos como sociedad a esta situación, quizá porque nos encontramos al margen, y también la pasividad con la que actúan los representantes de los demás poderes en referencia a este caso.

Al interior del TSJ Andrés Hipólito Prieto, José Valentín González García, Carmen Verónica Cuevas López y Miguel Ángel Falcón Vega (quien declaró "yo soy el presidente")  no reconocen la elección y ya anunciaron que no asistirán a los plenos que se convoque mientras Rosas Pérez esté al frente. Asimismo, algunos abogados morelenses se pronunciaron en contra de la reelección y piensan presentar una demanda ante la Procuraduría General de Justicia (PGJ).

Por último, se asegura que esta reelección es ilegal y que Rosas Pérez ni siquiera tomó protesta como lo marca la ley. Por lo cual, creo que en lugar de preocuparnos por definir quien será el presidente del TSJ, primero debemos definir lo que es la justicia. 


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