domingo, 16 de mayo de 2010

Un drama político más (y una más de priístas)


Jorge Arizmendi se quedó con cara de what..?
Por Lucero Mendoza

El día viernes sorprendió la decisión de diputados locales priístas de sustituir a Jorge Arizmendi García de la presidencia de la Junta Política del Congreso del Estado de Morelos. Por “unanimidad” ocho de los quince diputados priístas decidieron que quien relevaría al también rector de la Universidad del Valle de Cuernavaca, sería David Salazar Guerrero.

El cambio se dio entre amenazas y hasta insultos entre el diputado Arizmendi y el diputado Mújica. Con esto los diputados muestran una vez más la incapacidad que tienen para cabildear y tomar decisiones primordiales en el desarrollo político del Estado de Morelos.

Sorprende que en medio de esta decisión tomada sorpresivamente, exista la propuesta de renovar la coordinación parlamentaria cada tres meses, lo que significaría dejar de lado proyectos de largo y mediano plazo que, se supone, beneficiarían a la sociedad morelense, ya que la función principal de los diputados debiera ser velar por el bienestar de la ciudadanía.

Lo único que dejan en claro los diputados del “Honorable” Congreso del Estado, es que se les dificulta ponerse de acuerdo, que están muy preocupados por llegar al poder a costa de lo que sea, y que lo último de la lista de prioridades, son las necesidades de los pobladores de la entidad.

Así el panorama queda una vez más inmerso en la incertidumbre, una vez más nos dejan con muchas dudas, una vez más nuestros servidores públicos nos demuestran que difícilmente se puede confiar en que busquen satisfacer las necesidades políticas del Estado.

La función de los diputados se reduce a enfrentamientos de intereses particulares y las verdaderas reformas que necesita  Morelos, que además por los últimos acontecimientos ocurridos son más que necesarias, se dejan totalmente de lado. Las violaciones a los derechos humanos por parte del ejército y policía federal, la indiferencia del ejecutivo ante la situación de inconformidad de diversos actores sociales, la necesidad de encontrar mejores espacios para el desarrollo juvenil y familiar, en fin.

Esperemos que la situación no se torne más complicada, de lo contrario los morelenses nos quedamos como siempre: en medio de enfrentamientos políticos que lo único que consiguen es acrecentar el ambiente de subversión e inconformidad.


Si tienes algún comentario o denuncia envía un correo a chinelo.guardian@gmail.com o comenta directamente en este post.
Síguenos en Facebook y Twitter: www.twitter.com/chineloguardian