jueves, 1 de octubre de 2009

Cruz, los priistas y Cartens...


1 de octubre 09
Columna
Javier Jaramillo Frikas
Columna
Prohibido Prohibir

           Señales en Cuernavaca

         Habría que carecer de todo sentido político para no entender que la presencia de César Cruz Ortiz representando al presidente municipal electo de Cuernavaca, Manuel Martínez Garrigós en el Congreso Local durante la comparecencia en comisiones de Roque González Cerezo, alcalde hasta el último minuto de este mes de octubre, es una señal que el ex regidor, presidente municipal y diputado local será uno de los funcionarios más importantes en la administración del nieto de don Gustavo Martínez Lacarra los siguientes tres años.
         Cruz Ortiz es un morelense de los llamados políticos—políticos, con temple y nunca ha jugado en otros frentes partidistas. Lo conocemos desde que inició en la política dirigiendo aquel Frente Juvenil Revolucionario y antes, en Temixco, como dirigente municipal del antecesor de este, el Movimiento Nacional de la Juventud Revolucionaria. Fue regidor y diputado en la etapa de Lauro Ortega, todavía y seguramente por mucho tiempo el mejor gobernador que ha tenido Morelos en su historia y presidente municipal de su tierra con el mandatario que él, César, más ayudó, Jorge Carrillo Olea y luego éste “en correspondencia”  trató de asesinarlo políticamente mediante un juicio político que enfrentó y ganó.
         (El, César Cruz, acercó a Carrillo Olea con muchos morelenses con presencia social, política y de los medios, nos consta al grado de buscar entre los ayudantes del entonces coordinador de la lucha contra las drogas una corbata para comer en el exigente Champs Elisses de la Ciudad de México, allá por 1990)
         Qué dónde estará es cosa de esperarse al anuncio del equipo de Martínez Garrigós y no falta mucho, pero anótenlo de inmediato.

             Los Priistas Olvidadizos

         Los dichos populares son normalmente sabios, de ahí que se consoliden en todos los idiomas y lenguas. Ese de “más tiene el rico cuando empobrece que el pobre cuando enriquece”, se puede aplicar a la condición que vive la fracción parlamentaria del Partido Revolucionario Institucional, que de la nada se convirtió en la primera fuerza partidista del Estado. Lo hemos anotado en esta columna no hace mucho, que en su mayoría, los actuales integrantes de ese grupo poco hicieron para ganar su elección. Fueron empujados por el llamado “fenómeno rojo”, igual que el de Fox en el 2000 o el de López Obrador en el 2006 que inventó alcaldes y diputados al PRD.
         También se advirtió que el PRI en sus actuales condiciones y luego de sobreponerse al impacto triunfal, tenía la obligación de razonar cómo iba a administrar su inesperada riqueza y ahí debían usar, encima de todo, la operación política. Primero consolidarse hacia adentro para posteriormente, paso a paso, caminar en la vía política pública, de que incumbe a todos. Hubo excesos que tienen las cosas como se encuentran, con la fracción dividida y con la razón del lado de “Los Ocho” que hacen valer el argumento que las decisiones en el Congreso y como fracción deben tomarlas los 15. Lo otro, que el primer documento firmado es el que vale se derrumba ante lo que ayer puntualizó Tomás Osorio.
         Lo único claro es que el PRI, los priistas mejor dicho, no terminan por enterarse de su posición de “nuevos ricos” en el terreno político y hacen todo lo posible por regresar a los recientes tiempos de inoperancia y agandalle, cuando su edificio era el reflejo fiel de su pobreza así como testigo triste de sus pleitos internos con sangre. Eso es lo que vuelve a aparecer. Aquí no se aplica de quién esgrime mayores argumentos que el otro, ni la aplicación del Bien Común. No, porque si en los tiempos miserables –política y económicamente-- del priismo sus dirigentes por años, la aquí bautizada en varias formas (La Dupla del Oriente, La Pareja Ideal, Piporro y La Chorreada) integrada por Guillermo del Valle y Maricela Sánchez consolidaron una fortuna personal, habrá de imaginarnos hoy que este partido multiplica tanto prerrogativas como posiciones. Seguro, pero seguro, las cuentas del par son en números no en la cristalización de una carrera política.
         Cuando los priistas hagan un ejercicio de regresión a partir del 2000 cada uno, incluidas Mary y Memo, no podrán con el peso de la realidad: se acabaron al PRI, se lo tragaron, se lo echaron y solo un milagro construido sobre las fallas, inoperancia y falta de oficio de los gobiernos panistas, pudieron meter al PRI de Morelos en una posición increíble en este momento. Ninguno de ellos, sobre todo El Dúo de las M --que ponemos a su disposición a partir de hoy—hizo que el PRI ganara. Los resultados electorales durante su gestión lo marca, cosa que revisen las derrotas y quiénes fueron los únicos beneficiados. “El lunar” fue Cuernavaca y alguna parte de Temixco, y lo que representa Amado Orihuela en el sur, pero de ahí en fuera la entidad era suya. ¿Cuáles fueron los resultados?¿Ya se les olvidó? Tan sencillo como hacer cuentas.
         Por ello no inquieta, tampoco sorprende lo que sucede en el Congreso con los priistas. No. Simplemente ofende la falta de memoria. ¡Cuánto cinismo!

         Reynaldos y Agustín Cartstens

         El Master (de que sabe, sabe de la cosa mediática) Carlos Reynaldos Estrada nos hace llegar el siguiente correo:

      Javier, otra vez con la lata


Realmente indigna, Javier, que tenga que venir a Morelos un enfermo --porque su obesidad es la de un enfermo-- Carstens, a convalidar el presupuesto para 2010 del gobierno del estado, cuando el Banco Mundial reprobó antier la política económica de Calderón que maneja, ni más ni menos que un enfermo --leer La Jornada Nacional de Ayer, toda la primera plana--. Parece que el poblano piensa que en Morelos todavía tenemos "plumas". Es todo Javier. Gracias
                               Carlos Reynaldos Estrada

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