lunes, 22 de noviembre de 2010

Toque de quiebra


Semanas atrás comenzó a circular un nuevo "narcomail" en el que se anunciaba de manera imprecisa un nuevo toque de queda. La información variaba, ya que en algunas partes se ponía como fecha el día 19 y en otras el 29 del presente mes. En esta ocasión a diferencia de la anterior el correo no tuvo tanto impacto, pero la información se promovió de la misma manera.

Con anticipación el gobierno del Estado pidió a la ciudadanía no dejarse intimidar por estos mensajes anónimos. Sin embargo, de ahí en adelante no hubo mucha más información y conforme se acercaba la fecha la gente comenzó a tener más dudas al respecto. Me imagino que la postura del gobierno de no proporcionar más información se deriva de la preocupación por no darle mayor difusión a estos mensajes. Sin embargo, la difusión es más grande que la que se les da a los discursos políticos de lo gobernantes y por lo mismo deberían comunicarnos de forma más completa la situación. En cierta forma pareciera que no aprendieron la dura lección del mes de abril.

El que probablemente aprendió menos fue el alcalde Manuel Martínez Garrigós, ya que no supimos mucho de él más que por mentadas de los trausentes de Av. Morelos y de los vecinos de Buena Vista. Es cursioso que después de la paliza verbal que le propinó Carlos Marín en el programa Tercer Grado el joven édil no actuara de manera más inteligente. En una nota de Milenio se dice que recorrió diversos puntos de la ciudad para dar tranquilidad a la gente, pero creo que hay que avisarle que Cuernavaca es una ciudad y no un pueblo.

Me preocupa bastante el darme cuenta que las limitantes mentales de nuestros políticos sean tan evidentes y que no cuenten con un equipo de comunicación capaz. Asimismo, me da lástima que vean estos sucesos como dolores de cabeza y no como oportunidades para crecer como gobernantes. Prefieren esconderse que dar la cara, prefieren no hacer ni decir nada a actuar.  

De esta manera, el día viernes ante constantes dudas enviadas a mi correo sobre el narcomail, decidí solicitar información a Marco Adame y Manuel Martínez Garrigós vía facebook. El primero me contestó horas más tarde, compartiendo un boletín a través de la cuenta del Gobierno de Estado. Mientras que en el caso del alcalde no recibí respuesta alguna y ni siquiera pude dejar mi solicitud en su muro porque lo tiene bloqueado.

La noche de este viernes fue muy distinta a la del 17 de abril y sí hubo mucha gente que salió de sus casas. Asimismo, se vió un mayor despliegue de fuerzas policiacas y militares. Sin embargo, lo que se repitió de manera desafortunada fue la baja afluencia de gente a los diversos negocios de horario nocturno, lo cual afecta la economía de nuestra ciudad de manera significativa. Esto nos muestra que nuevamente que la sociedad tuvo miedo y más cuando ese mismo viernes a medio día hubo una balacera en La Barona que dejó tres muertos. Asimismo, he escuchado sobre otros incidentes, pero aún no confirmo la información.

Ese miedo es lo que realmente me molesta de todo esto y no precisamente el de la gente, sino el de nuestros gobernantes que se niegan a actuar por miedo a las consecuencias; es simplemente miedo de revelar su incapacidad. Ese miedo se transmite a la ciudadanía y se hace en silencio, pero en donde cala más fuerte es en los empresarios que cada día temen más a que llegue el día de su toque de quiebra.

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