lunes, 17 de agosto de 2009

La Decisión Legal del TEE

16 agosto 09

Javier Jaramillo Frikas

Columna

Prohibido Prohibir

                                    

 

         Las reacciones a la decisión del Tribunal Estatal Electoral el sábado, serán normales, como lo fue el fallo del Consejo Estatal Electoral cuando dejó al Partido Revolucionario Institucional con 15 diputados de mayoría y sin uno solo plurinominal. Cuando consultamos a un experto en la materia fue claro: “Sea cual sea el veredicto del Tribunal Estatal Electoral, el criterio es federal y en el TRIFE van a meter a los tres priistas”. Le preguntamos por qué y su respuesta contundente: “Es un acto jurídico, no político”.


         Así es: un acto jurídico, no político. ¿En verdad somos un Estado de Leyes?, sería el cuestionamiento natural, acostumbrados como estamos a los actos arbitrarios. Y aunque cueste creer habrá de revisar tanto las razones jurídicas de los magistrados –que para ello están los abogados—sino quiénes son y el por qué desecharon presiones y votaron en conjunto, fueron unánimes. No van a pasar muchos días para que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación determine al respecto, porque también es obligación de los que han quedado inconformes ejercer su recurso ante esa instancia. Estaba cantado: el terma no quedaría en la decisión del TEE, tendría que irse a la instancia federal.


         Ahí existe un record del Tribunal morelense: no le han echado abajo ninguna determinación. Y se aclara: es esta la primera que le corresponde a la tripleta de jóvenes abogados que integran este órgano y lo reforzamos con elementos, no son ningunos ignorantes, al contrario, han tenido brillo propio como estudiantes y profesionales. En una palabra: creemos que si así decidieron es porque no van a arriesgar su recién ingreso al TEE vengan las presiones de donde sea, tienen que privilegiar el Derecho sobre la Política. Pero tenemos que decir una verdad de a kilo: el anterior Tribunal tenía un sello llamado Pedro Luis Benítez Velez, que aunque no fuese el presidente en turno, para la gente de fuera, para todos pues, lo era, y tenían un peso que lo daba el cuautlense. Los otros dos simplemente flotaban.


         Y en este caso no, porque Fernando Blumenkron tiene su propio peso, igual Oscar Añorve Millán y Hertino Avilés Alvabera, no se diga. Y lo fundamentamos:

         Blumenkron: hasta su último día de estudiante en la Facultad de Derecho en la UAEM había sido el mejor promedio de la historia. Fue ministerio público, director de averiguaciones previas, director de Control de Procesos, subprocurador y encargado de la Procuraduría durante tres intensas semanas. En este último cargo lo limitó la edad porque apenas rebasaba los 30 años. Fue secretario de Seguridad Pública del Estado dos años y estuvo seis años en la Procuraduría General de la República a nivel de director general.


         Añorve: ministerio público, director de averiguaciones previas, subdirector del transporte, secretario en el Tribunal Estatal Electoral y obtuvo el primer lugar en un concurso convocado por el TRIFE al mejor trabajo jurídico--electoral en el país. Como agregado diremos que ha sido segundo a bordo de Pedro Luis Benítez en los últimos cargos de este, excepto la procuraduría porque Añorve llegó antes de magistrado. Y de Benítez se podrán decir muchas cosas, que camina bien o mal, que es agradable o petulante, pero lo que no pueden cuestionarlo es sobre su capacidad como hombre de leyes. Y su curricula lo avala, incluso como perseguido político, defendiendo y ganando su propio caso. Añorva ha tenido un desarrollo vertebrado y ha sido, sin duda alguna, soporte para la actual ubicación de Benítez. Tiene que decirse la verdad y este dúo tiene un crecimiento simultáneo, siempre bajo la conducción del flemático cuautlense. Oscar Añorve es, sin lugar a dudas, un experto en leyes electorales.


         Avilés: el más joven de los tres, hijo del legendario maestro de Derecho, decano en Morelos, don Hertino Avilés Arenas. Fue quien por una décima alcanzó el primer promedio en la Facultad – desplazó a Blumenkron, ni más ni menos—y a partir de ahí comenzó su carrera como administrador de justicia en el Poder Judicial de la Federación. De ahí llegó al Tribunal Estatal Electoral y empieza a escribir su propia historia. Según catedráticos es un hombre cuadrado con la ley, de los que no la quiebran además de estudioso y analítico.

         Para pronto, estamos hablando de valores que podrían indicarnos que han tomado la decisión correcta, que el privilegio de la ley sobre la política imperó el sábado frente a los que querían ser y los que podían dejar de serlo.


         Falta otra instancia, la definitiva, la del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, así que “los calentones” mediáticos no pasaran de ello, sacarán sus mejores garras los que se crean lastimados, aflorarán los intereses en dirigentes de partidos como Jaime Alvarez Cisneros que trabaja para los gobiernos en turno, buscarán el descrédito y no pasará a mayores. Si los magistrados electorales morelenses –ah, porque los tres son de aquí, por primera ocasión en la historia de este joven tribunal--  tienen la razón, falta poco para corroborarlo. Y si no la tienen, sencillo: se acomodarán las piezas como legalmente tenga que ser. En tanto, si en Morelos toman una decisión que privilegia la ley sobre la política, qué bien. Así, la actuación federal será bien revisada. Las presiones locales pierden vigor llegando a Coajomulco y de Tres Marías se regresan. Allá, el TRIFE ha demostrado profesionalismo y apego al derecho en sus tomas de decisiones. Si hubo fallas aquí, allá enmiendan la plana. Seguro que lo mejor es la libertad de conciencia y eso va para el Instituto Estatal Electoral que preside nuestro amigo Oscar Granat Herrera y el Tribunal Estatal Electoral donde tres paisanos, abogados, jóvenes, se juegan una parte de su carrera con su decisión. Si el TRIFE ratifica el fallo, se consolidan. Y si no, les quedan dos años y fracción para aprender de sus errores, pero sin el crédito social, el prestigio.


         ¿Qué quiénes serían los diputados del PRI que entren? Es público y en este momento lo de menos. Lo que vale es la última decisión, la del TRIFE y, claro, reconocer que los del TEE tomaron una decisión que la política no esperaba, cuando hablaban de sobre representación, de si le cae bien o mal Guillermo del Valle al gobernador, o si era de justicia divina que no entrara del Valle y maricela en la federal. Se trató de la ley. De la ley. Esa que todos meten en sus discursos y no respetan en los hechos. La misma que ha sido una y otra vez violada. Si en México los magistrados federales determinan igual, todo lo que se haya dicho ayer, mañana o pasado, con prensa pagada o recomendada, será nada. Lo que vale es lo último.


         Y hablando de la ley, los asesores del gobernador han sido descuidados, porque lo han sentado de manera oficial con diputados electos que, de acuerdo a la decisión del tribunal, no lo son, como sucedió con Fidel Demedicis del PRD y con una aspirante de Convergencia cuyo nombre como su carrera son imposibles de compartirles. Si no son diputados y la recepción la maneja en los medios como oficial, estamos hablando de un desconocimiento grave de la ley. Y del gobernador Marco Antonio Adame. ¿Será verdad que la conmoción sigue, los ha hecho sus presas y actúan por instinto? Ojala los despierten y les avisen que Morelos necesita, le urge, que lo gobiernen  y que sea en las condiciones que estamos.


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