domingo, 6 de septiembre de 2009

Los 20 años de la CIDH

CIDH

6 marzo 09

Javier Jaramillo Frikas

Columna

Prohibido Prohibir

 

 Escribiría Manzanero: “Parece que fue ayer…”. Pero antes de 1989 que se integró la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos, la pareja Juliana García Quintanilla y José Martínez Cruz trabajaron en favor de grupos vulnerables, habían arriesgado su propia integridad, le daban forma a una cultura en gestación en esta entidad, también gracias a ellos quince años atrás –a mediados de los setenta—con el Frente Pro Derechos Humanos, pionero de estas instituciones en el país. Son, Julia y José, de lucha, de trabajo, de una sola pieza, honorables e imprescindibles.


         Cumple 20 años la CIDH bajo condiciones difíciles. Hoy se puede decir cualquier cosa, pero nos consta el trabajo realizado por ambos, la verticalidad de sus acciones y la entrega sin límite a personas y grupos indefensos. Han sido inteligentes y valientes. Se han convertido en la institución en su género de mayor credibilidad en Morelos y entidades aledañas. Son equilibrio en gobiernos de centro, izquierda y derecha, en los tres niveles.


         Nos congratulamos con muchos morelenses que la CIDH esté aquí, presente y vigorosa especialmente, aunque los políticos la desprecien. Finalmente su función es esa: generar equilibrios que eviten el desbordamiento de los excesos oficiales. Han servido de mucho. Y lo que falta.

 

 

20 años de ir contra la corriente.

 


José Martínez Cruz y Juliana G. Quintanilla.

Como el salmón, nadar cuesta arriba para ver nacer el futuro.
Cada día es distinto en el amanecer morelense. No me asomo a la ventana abierta. Siento el aire tibio penetrar hasta la intimidad de la habitación. La sombra de la noche se ha desvanecido ante el pujante sol veraniego que ilumina nuestros días. La lluvia de anoche refrescó las copas de los verdes árboles. La vida es hermosa


Empezar a escribir sobre los 20 años de la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos significa recapitular sobre el camino recorrido y sobre todo, verlo en perspectiva, como si tuviéramos un lente de largo alcance para poder ver detalles que se nos perderían solo con nuestros anteojos para la miopía que nos acompaña desde la juventud.


1.- Tres días antes de la desaparición de José Ramón, varios de sus camaradas salimos en la V Brigada al corte de café en Nicaragua. Estuvimos desde el 13 de diciembre de 1988 en Matagalpa durante un mes y medio, trabajando voluntariamente con los campesinos sandinistas en las montañas donde aún se escuchaban los morteros de los contras provenientes de Jinotega. Experiencia inolvidable de internacionalismo proletario. Al bajar a Managua a mediados de enero de 1989 encontré un periódico mexicano, Excélsior, que en su portada anunciaba: la marcha por la vida llegó a la Ciudad de México demandando la presentación de José Ramón. Un vuelco en el corazón sentí al leer estas líneas. Las últimas palabras que recuerdo de José Ramón fueron: la lucha continúa por otros medios contra el fraude electoral. No se refería a tomar las armas, como lo acusaba el gobierno de Riva Palacio sibilinamente a través de personeros y jilguerillos, sino a la organización política independiente de miles de campesinos que se movilizaron en el oriente de Morelos a través del Frente Democrático de Defensa del Voto. Nunca más lo escucharía. Nunca más lo volvería a ver. Hasta la fecha.


2.- Juliana recibió la llamada telefónica de Ana Santander, esposa de José Ramón, diciéndole que estaba preocupada porque él no había llegado a la reunión programada del Frente Democrático de Defensa del voto en la casa de Juan Ríos, en Cuautla y desconocían su paradero, así que se citaron al día siguiente, 17 de diciembre, para ir temprano a solicitar una entrevista con el gobernador Antonio Riva Palacio López y demandarle la inmediata presentación con vida de José Ramón. El gobernador recibió a la comisión temprano y se dijo sorprendido por el hecho, ordenando que se realizaran investigaciones. No hubo tal. Fue necesario realizar una Marcha por la Vida desde Cuautla al D.F. y llegar a Gobernación para que, ante Fernando Gutiérrez Barrios y Jorge Carrillo Olea se estableciera una Fiscalía Especial para investigar el caso José Ramón, una huelga de hambre de 19 días en Palacio de Gobierno en Cuernavaca para tener acceso al expediente y la caída del helicóptero donde viajaba el Fiscal Daniel Estrella Valenzuela y Edgard Sánchez dirigente del PRT donde murieron 4 funcionarios de la PGR y la CNDH, para que se cumplieran parcialmente las recomendaciones de la CNDH y se detuviera a 3 policías judiciales (Apolo Bernabé, José Isabel y Rufino) pero hasta la fecha se incumplió la orden de aprehensión contra Antonio Nogueda Carbajal y se quedó a medias el interrogatorio al propio Gobernador Riva Palacio y al secretario general de gobierno, Alfredo de la Torre. Salinas de Gortari inició así la brutal represión contra los opositores al fraude: más de 600 asesinatos políticos en su sexenio.


3.- Un balazo destrozó la vida de David Jiménez cuando apenas tenía 20 años de edad. El se encontraba luchando por la democracia en Xoxocotla un 22 de enero de 1989, cuando el pueblo se volcó a las urnas y eligió un delegado no priísta por primera ocasión en su historia. El gobierno no lo aceptó y envió un cuerpo de la Policía Rural a reprimir al pueblo. Además de David perdió la vida Juan, y cerca de 60 personas sufrieron heridas de bala. Una verdadera masacre. Un pueblo desarmado acribillado por las balas asesinas.


4.- Minerva recibió la noticia y corrió al centro del pueblo para ver a su hijo. Deseaba que la noticia fuera falsa. El dolor estalló dentro de su pecho cuando vio a su hijo destrozado por una bala. Nunca más lo vería con vida. Con su dolor a cuestas ha sobrevivido al duro ataque de la enfermedad en los riñones, con ese pueblo rebelde que defiende la tierra y el agua y que en grandes letras dice: la democracia en Xoxocotla costó sangre. ¿Cómo olvidarlo?


5.- Estos dos trágicos acontecimientos fueron los que motivaron  que nos reuniéramos en el amplio patio de una casa en el centro de Xoxocotla a discutir y analizar las posibilidades de constituir un organismo defensor de derechos humanos independiente, retomando el camino emprendido desde 1977 por el Frente Pro Defensa de Derechos Humanos de Morelos. Dos objetivos iniciales: lograr la presentación con vida de José Ramón y castigo a los culpables de la masacre del 22 de enero en Xoxocotla.


6.-Desde entonces han pasado 20 años. Nunca se ha localizado el paradero de José Ramón. Los policías presos siguen sin ser sentenciados por este crimen de lesa humanidad. Otros autores están en la impunidad y están de vuelta en las alturas del poder, moviendo los hilos tras bambalinas. El pasado está más presente que nunca antes.


7.- Cientos de casos violatorios a los derechos humanos han sido atendidos por la Comisión Independiente durante estos años. En ocasiones, los limites del dolor nos hacen flaquear, asquearnos hasta la náusea ante los delirios del poder que es capaz de las peores infamias si no hay control social y político desde abajo, pero durante todos estos días y noches de amor y de guerra no hemos bajado la guardia porque, sin duda alguna, el futuro siempre está en construcción, y queremos que el presente sea una realidad llena de alegría y esperanza para la mayoría de la población.


8.- Quienes fundamos la Comisión seguimos construyendo desde diferentes ámbitos y espacios, cada quien desde su perspectiva, desde su compromiso vital, con las mismas contradicciones que la demás gente, con errores y limitaciones sin duda alguna, pero con la firme convicción de estar absolutamente irreconciliables con un sistema capitalista en plena crisis, decadente y sin perspectivas, sin tregua, sin claudicaciones, con las ganas de amar y de seguir luchando. Eso. Qué más.


                            ¿Contubernio Rosas—Diputados?

 

         Cuidado deben tener los diputados de la nueva legislatura local para que reconocidos vampiros del erario no se suban en su carro. Si bien apenas inician los legisladores y asumen actitudes cual salvadores universales, tienen la obligación de revisar sin vísceras la actuación de los tres poderes incluido el suyo. Advertimos intenciones de Ricardo Rosas Pérez, presidente del Tribunal Superior de Justicia –no representante del Poder Judicial porque en el suyo y en los otros sí hay gente honorable—para sacar ganancia en el río revuelto que se ha dado entre la relación del legislativo con el ejecutivo. A él lo han vencido no los funcionarios de Marco Adame o este mismo. No, a Rosas le ha ganado su formación chueca de administrador de la justicia y cae en brazos de su comodidad burocrática. Se quiere quedar a la fuerza. Su actuación ha sido desastrosa, y los diputados deben conocer qué sucedió con El Caso Sarquis, donnde se habla de cuando menos Un Millón de Dólares.


         Los abogados de La Barra encabezados por Carlos de la Rosa ya anunciaron que tomarán medidas fuertes para evitar el agandalle de Rosas y su séquito. Boca abajo por sus propios excesos, Rosas Pérez ha encontrado en la legislatura un camino propicio que entierren sus abusos y los diputados tienen la obligación de ser cuidadosos en lo que hacen. Primero que se acomoden y luego que tomen decisiones. El hecho que el PAN –también gracias a su incapacidad y malos gobiernos—tenga una minoría en la cámara, no quiere decir que todos los adversarios del gobernador Adame tengan la razón. Cuando menos en el caso de Rosas, sobran razones para acreditarle actos de corrupción y el mal uso de los recursos del Poder Judicial en su provecho. Así que aguas…


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